Algunas razones para acompañar en la menarca, primera menstruación

Por: Carolina Ramírez, Psicóloga y Educadora Menstrual. @caro_educadoramenstrual 

La entrada a los siete años tanto de niñas como de niños trae consigo una oleada de cambios físicos, emocionales y estructurales que requieren ser acompañados de una forma especial; sin embargo, la cultura patriarcal ha proporcionado un lugar privilegiado para al género masculino y eso hace que habitualmente los niños logren transitar dicha etapa en condiciones más favorables.
Algo distinto pasa con las niñas, a quienes el sistema social y cultural las hostiga continuamente con múltiples mensajes negativos en torno a sus cuerpos y la autoexploración de estos; uno de esos mensajes es acerca del sangrado menstrual, considerado históricamente como un estado de impureza, inmundicia, descomposición y enfermedad.
Es importante mencionar que los procesos biológicos de las mujeres han sido tratados como enfermedades desde la propia medicina occidental, y es desde allí que las mujeres resultamos padeciendo nuestros cuerpos física, social y culturalmente. Cabe recordar que los primeros filósofos y estudiosos, entre ellos Hipócrates y Aristóteles, en sus tratados del cuerpo humano examinaban el modelo de “cuerpo sano y completo”: el cuerpo del hombre, y desde ahí describieron el cuerpo “imperfecto y aberrante”: el cuerpo de las mujeres.
En muchos territorios de la América Latina es común la expresión “ya enfermó la niña” para referirse a la experiencia de la menarca. Una mujer por ejemplo nos contaba en uno de nuestros talleres de Educación Menstrual, que cuando llegó su primera menstruación la madre le dijo: “bienvenida al martirio mensual”. Sumado a lo anterior, están los comerciales de televisión que todo el tiempo venden seguridad por medio de las toallas sanitarias descartables, alimentando la creencia de que este proceso biológico las hace vulnerables y por ende inseguras.
La escuela no representa un lugar protector o cómodo para experimentar la primera menstruación o un accidente con el sangrado. Habitualmente es un tema del que poco se habla y cuando se hace, generalmente se enfoca exclusivamente en la descripción biológica de los órganos sexuales que socialmente están reconocidos; en ocasiones, son las multinacionales de toallas sanitarias las encargadas de proveer la información, y en este caso, la información que representa ganancias para ellos.
Con la llegada de la primera menstruación comienza el padecimiento en el cuerpo de las mujeres, que puede ser fisiológico o social, es decir, aprendido. Y este último ha sido alimentado y sostenido entre otras cosas por los mitos, tabúes y formas de nombrar el sangrado menstrual. Es entonces que se hace necesario mencionar que la forma como se vive esta experiencia establece unas pautas en la relación con el cuerpo y con las vivencias menstruales futuras.
En su libro Cosas de mujeres, Eugenia Tarzibachi hace referencia al respecto: “La vergüenza como estructura primaria de la experiencia vivida de las bio-mujeres encuentra una marca contundente con la primera menstruación, pero se extiende mucho más allá de la menstruación hasta generalizarse en un sentido de inferioridad del sujeto corpóreo femenino” (Tarzibachi, 2017, p. 84). Es preciso pues que cuando hablemos con mujeres y niñas de autocuidado, autoestima, autovaloración y empoderamiento femenino sea imprescindible revisar la relación que se tiene con el sangrado menstrual, y realizar las acciones necesarias para desmitificar, resignificar y acuerpar la menstruación; esta constituye una de las tareas imprescindibles como acompañantes de niñas.
Como respuesta a lo expuesto anteriormente el proyecto literario y pedagógico Princesas Menstruantes tiene como objetivo crear espacios de diálogos y reflexiones que permitan adquirir herramientas didácticas y literarias en educación menstrual para realizar un acompañamiento consciente y asertivo; acompaña en el ritual de paso de la menarquia y ofrece diversos talleres enfocados en el mismo tema.

Autora: Carolina Ramírez Vásquez @caro_educadoramenstrual

Bibliografía: Tarzibachi, E. (2017). Cosas de mujeres. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.

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